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Derechos: la imagen de cabecera pertenece a Platinum FMD, mientras que la del fondo es de ¿Eric Sin (Depthcore)?

lunes, 25 de abril de 2011

Las vidas posibles de Mr. Nobody

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Introducción
Después de presentarnos brevemente, casi en destellos de lucidez oníricos, los principales hilos argumentales de la ramificada historia que se nos va a contar durante las próximas dos horas, se inicia esta con una visión marcadamente platónica: nos hallamos en el mundo de los universales, donde un conjunto de almas inocentes y omniscientes vagan felizmente. Llegado el momento, estas descienden a la Tierra para nacer (cf. Fedón).

El choque traumático que se produce cuando el alma es introducida y encerrada agresivamente en el cuerpo y que nos hace olvidarlo todo es simbolizado aquí por un sello de labios por parte de los ángeles. Sin embargo, parece ser que nuestro protagonista es ignorado por error en el proceso, y desciende, por ende, conocedor de todas las verdades.

Conocerlo todo significa conocer el futuro. Son muchos los pensadores que han afilado sus plumas para hacer patente las paradojas, contradicciones e imposibilidades que esto implica. En el film en concreto se nos presenta la unidireccionalidad temporal, en forma de breve minidocumental con preguntas abiertas (formato que se repetirá a lo largo de la película con cuestiones menos o más interesantes según el caso y siempre con un choque de posturas agradecido) .

Es a propósito de esto que se dice “no podemos volver atrás. Por eso cuesta elegir. Hay que tomar la decisión correcta [según el punto de vista del que elije, se entiende]. Mientras no elijas, todo sigue siendo posible”. Y es este el motivo fundamental de la obra: la duda y las decisiones, el desarrollo de las diferentes posibilidades. En cuanto a la lapidaria sentencia, decir que puede conducir fácilmente a equívocos: “mientras no elijas, todo sigue siendo posible”. Pero la no elección o el letargo de la misma es ya una elección: el tiempo no se detiene para que tú elijas; esa cordialidad no es propia de la naturaleza: no es lo mismo tomar una decisión hoy que mañana o nunca. La espera tiene consecuencias, (terribles, en ocasiones) y las posibilidades o efectos que tus acciones puedan producir  varían según el tiempo que hayan requerido. La confianza o impulsividad que se transmite con una decisión rápida no es equiparable a su contraparte reposada y dilatada, si es que esta todavía se nos ofrece (angustioso dilema que expresa maravillosamente Kafka en su “ante la ley”). No es lo mismo confesar un amor a los 9 años y vivir desde entonces como una “pareja”, que hacerlo a los 15 o a los que sean. Las experiencias que se sucederán serán diferentes, del mismo modo que las previas también lo habrán sido.

Sea como fuere, tenemos, pues, a un alma omnisciente encerrada en el mundo "real", en el cual no se nos permite ver el futuro. “¿Porque solo podemos recordar el pasado?”, se nos dice en alguna ocasión. Esta imposibilidad material, este axioma arbitrario que se nos impone -arbitrario porque no es evidente, como muestran las cavilaciones de la ciencia actual que se debate sobre la existencia del tiempo (p.e., por parte de Julian Barbour, la transmultiversalidad o el eternalismo derivado de las concepciones de la física relativista) o la cantidad de dimensiones temporales(p.e., en la teoría F)-, exige una formulación innecesariamente compleja de la historia, más “formal y rigurosa” en términos de este axioma, pero menos intuitiva para el que la observa (lo cual me recuerda al conflicto que existe en matemáticas entre el uso del análisis estándar[más formal, pero menos intuitivo] y el análisis no estándar o la heurística [más intuitivo, pero menos formal]). Por lo tanto, para aquellos que la consideren muy compleja (si bien yo no creo que sea para tanto, reconozco que hay estructuras más sencillas de seguir), tomenselo como una critica a su propio sistema: si quieren preservar sus verdades arbitrarias asuman entonces las consecuencias hasta el final (como hace, por ejemplo, Hume, que, partiendo del criterio empirista- asumido por el “sentido común” de la mayor parte de las personas-, llega a conclusiones que poco o nada tienen que ver con ese “sentido común” inicial. De hecho, existen algunas referencias indirectas a ello en el film cuando se habla de la inexistencia de uno mismo, pues si asumimos que lo que existe es lo que vemos directamente, nosotros no podemos existir[no se toman en consideración espejos y similares por ser susceptibles de engaño al no establecerse una observación directa; cf. el velo de la percepción de Locke]).

Estructura
La consecuencia, digo, a este conflicto (conozco el futuro[pues soy un alma omnisciente], pero no puedo recordarlo[porque soy preso de la arbitrariedad del mundo fisico]), es la creación por parte del niño de un punto de fuga que no existe realmente: Mr. Nobody (como ya indica el nombre).

Del mismo modo que Cantor establece una biyección entre toda la recta numérica (que en este contexto, seria la linea temporal) y un segmento finito en forma circular falto de un punto que se tomara para las proyecciones, el niño observa desde ese punto imaginario creado por él, desde esa ficción futura, todos los posibles desarrollos, pues desde ese futuro conocedor de su pasado si que se le permite recordar.

Por tanto, Mr. Nobody es el punto de fuga de un indeciso que mira desde la omnisciencia del futuro imaginando como trascurrirán sus diferentes opciones. Y dentro de esta recreación, toda afirmación es valida (y por lo tanto se admiten constantes contradicciones) porque no es más que una quimera de su mente: el niño es Dios en su propia ficción y es él el que dicta las reglas.

Debido a ello, encontramos un exceso de tópicos(ver la homónima sección) en la narración, ya que el niño es rápidamente amaestrado por su entorno, por las costumbres y los tópicos que lo rodean y condicionan su pensamiento, en el cual se basa su construcción, el futuro imaginado de Mr. Nobody. Y entiendo, en este sentido, que la película es una sátira a este hecho (a la limitación del potencial del individuo por parte de la sociedad), materializada, por ejemplo, en una de las escenas iniciales, cuando, en el proceso de aprender a andar por parte del niño, la madre aplaude sus caídas pero le azotea cuando él hace lo propio con ella, manifestando así el carácter absurdo del sistema opresor. De hecho, son varias las escenas en las que encontramos esta “falsa causa”(muy Hume): desde la escena inicial sobre la superstición de la paloma, pasando por diversas escenas en las que se simula un suicidio (sangre que es pintura, coches que son motos, acantilados que son terrazas).

Y es gracias a la construcción de Mr. Nobody que el protagonista afirma sentencias como “a veces puedo ver el futuro”: porque ya lo ha vivido, porque es un recuerdo (dentro del Mr. Nobody imaginado). Simplemente es una extensión de una situación habitual: una madre le dice a su hijo: “te vas a caer”. Si finalmente se cae, le sucede un “te lo dije”, “ya lo sabia”,... y, si esta escena es recordada futuramente, se dirá que vio el futuro. De la misma manera, si consideramos todas las posibilidades que se me ofrecen y me imagino todas las posibles consecuencias de cada una de ellas, es probable que surjan coincidencias y que pueda afirmar que veo el futuro: nada más lejos, pues es una simple cuestión de planificación, un optimista “si te lo propones, lo conseguirás”.

Conclusión
Sin embargo, conocer todas estas múltiples posibilidades no ayuda en absoluto a la hora de tomar la decisión, sino que tal vez la complique todavía más. Como se dice hacia el final del film: “antes era incapaz de hacer una elección porque no sabia lo que iba a pasar. Ahora que sabe lo que va a pasar, es incapaz de hacer una elección”. En el primer caso, se aborda el problema de la duda en las decisiones. En el segundo, el problema del balance de pros y contras.

Finalmente, Nemo deberá renunciar a todas las vidas posibles por solo una que merezca la pena.

Tópicos
No voy a entrar en los detalles de cada una de las posibles vidas de Mr. Nobody (creo haber contado unas 8). Pero listare algunos de los tópicos que se caricaturizan en algunas de ellas, y que convierten una película con una estructura y un enfoque muy interesante en algo un tanto decepcionante (quiero recordar en este sentido a "el efecto mariposa"(2004), que no pretende ser aleccionadora ni moralista,[1] desembocando de actos "buenos" resultados nefastos y de actos moralmente incorrectos resultados aceptables para todos; o la intensa "El curioso caso de Benjamin Button" que también juega con el devenir lógico del tiempo, concentrando toda la fuerza en un solo hilo y, si no recuerdo mal, centrándose menos en la historia romántica que parece ser que toda película haya de tener):
- Ser sincero. No forzar el amor y evitar el no correspondido(ya seas el amado o el que ama). No querer manipular a las personas: te estas mintiendo a ti mismo.
-No carcomerse con preguntas como ¿porque hice eso?¿porque soy tan idiota? Lo hecho, hecho esta.
-No evitar el contacto con otras personas por no querer sentir nunca más el dolor de una perdida. Te volverás frío y todo perderá sentido
-La ensimismación por parte del desgraciado. La bohemia como algo malo que induce a, y es incitada por, la soledad, formando un circulo vicioso.
-No creas que tu vida es mala: siempre hay situaciones peores. Por tanto, no quieras cambiar de identidad.
-Ser una persona de éxito es fácil: solo se necesita premeditación y esfuerzo (idea excesivamente explotada en la actualidad y que parece sacada de un libro de autoayuda o autosuperación al más puro estilo “piense y hagase rico”: filosofía de parvulario, sinceramente). Sin embargo, esta clase de vida es aburrida y deprimente, pues tras haber cumplido tus metas, nada motiva ya tu existencia.
-La arbitrariedad de aquello que deseamos.
-Abuso del efecto mariposa para explicar cualquier alternativa.

Primero de todo, diseccionadas así pierden algo de fuerza y resultan demasiado generales, siendo yo, por ende, reduccionista. Pero la emotividad del contexto se encarga de dársela. No decir que ni aun con esas estoy demasiado de acuerdo con el discurso del film (faltas de matices), no al menos presentadas como lo están (que a veces se ampara en una cierta ambigüedad para no molestar a nadie), que por querer presentar tantas opciones es incapaz de profundizar en ellas, pecando continuamente de una emotividad que se vende muy barata. Sin embargo, existe un tema que, siendo a su vez el trasfondo global del conjunto, merece una mención especial, presentándose desde diferentes perspectivas:

No comportarse impulsivamente (irracionalidad autodestructiva) y no dejar las cosas al azar puro(p.e., tirando una moneda, desprendiéndome de cualquier responsabilidad). Pero tampoco quieras determinarlo todo de antemano, resultando frío y calculador, y estableciendo una vida aburrida y previsible. El azar y la duda que propicia son más interesantes, emocionantes.

Pese a todo, esto lo único que manifiesta es la necesidad de una racionalidad moderada, de un termino medio entre cerebro y corazón, de nuestra esquizofrenia partitiva y el “temor y temblor”(Kierkegaard) que ella provoca . Y no tengo que ir muy lejos entre mis lecturas para ver que el tema de la duda y el azar se ha tratado de manera mucho más interesante o impactante por parte de otros muchos autores: Shakespeare (Hamlet[¿ser o no ser?],Otelo[¿celos infundados?],...); el existencialismo y la transvaloración optimista de Dostoievski, que destila sentencias como “Es la incertidumbre lo que le encanta a uno, todo se hace maravilloso en la bruma”; Chuck Palahniuk y su
El club de la lucha”, quien se hunde en ella y sus más profundas consecuencias pesimistas, nihilistas y destructivas con una perdida total del sentido de la existencia (y nos deja escenas explicitas sobre la fuerza de la sola consciencia de la duda, como en la de la colonia presuntamente orinada, y de la inconsciencia, con la sopa orinada sin que nadie pueda sospecharlo); Maupassant y su “belleza inútil” que deja de manifiesto que una vez la semilla de la duda brota, nada puede segarla o su “amorosa” similar a “el fingimiento feliz(o la ficción afortunada)” de Sade en tanto en cuanto utilizan el engaño para desvelar sus dudas obligando a su amante a tomar una decisión o a confesar sus actos; etc.

La duda: el saber si algo es cierto o no (si es que podemos reducir nuestra duda a preguntas binarias).El ser consciente de la duda: dudar por capricho, o con razón; no dudar por inconsciencia, o porque realmente no existe una motivo razonable y suficiente para ello. La duda y la antinomia de Democrito que enfrenta o complementa el azar con la necesidad. El engaño. La duda que duda de si misma, de todo. La duda imperecedera. La duda que te alienta y da sentido. La duda que sorprende. La duda que te inquieta. La duda que imagina situaciones mejores, pero también peores. La duda...

Un tema fascinante. Un tema al que he dedicado “mi manifiesto escéptico” y muchos relatos. Un tema que, cuando es tratado con semejante frivolidad, me ofende, aunque reconozco que la sola estructura del film lo vale y aporta algo, nuevo o no tan nuevo, al tema: imagínate, pues, ya viejo. Imagínate viejo, recordando el pasado. Imagínate recordando todos los universos posibles, todas las vidas que has podido saborear, mientras eres semiconsciente de sus diferentes porvenir. Imagínate fundir en un solo instante todos los estadios del tiempo. Imagínate vivir y recordar objetivamente y fabular o recordar ficticiamente y recrear o imaginar la futura experiencia en un estadio previo a ella, un mismo momento. Imagínate sentir un instante desde todas las perspectivas temporales. Eso es, en ultima instancia, lo que creo que uno debe llevarse consigo de esta película.

Quiero destacar,finalmente, la consistencia del mundo de Mr. Nobody y la inconsistencia de sus recuerdos por su carácter onírico, además del estado de transición entre ellos por parte del subconciente, quien conecta e interactúa con ambos mundos.

Así pues, tenemos una historia que recuerda la crudeza de las decisiones (especialmente a edades tempranas) con una estructura bastante interesante (que por si sola es también tema y contenido), con una gran fuerza visual y emotiva, pero rellena de tópicos y sin apenas profundidad, resultando a veces infantil o sentimentaloide.

Mejorable, pero grande.

[1] En su momento ésto me impresiono profundamente (debió ser uno de mis primeros contactos con el "nihilismo"), pero lo cierto es que hoy día se me antoja casi casi un cliche más (que, en cualquier caso, persiste en mantener la dimensión moral del discurso, aunque sea en la posición del león nietzscheano). Por citar algunos otros ejemplos: El hundimiento (2004), Watchmen (1986-7), Chivato, Delitos y faltas (1989), This is England (2007), Fish Tank (2009)... A veces se consigue. Otras, ese "no caer en el maniqueísmo" resulta un tanto artificial y superficial. Lo ideal, repito y opino, sería una suerte de silencio en lo que se refiere al aspecto moral: no news is good news, "Una obra de arte que encierre teorías es como un objeto sobre el que se ha dejado la etiqueta del precio." (Proust)

referencias

Quisiera citar mi “Decide tu propia historia: reinterpretando y ampliando el mito de la cueva de Platón”, ya que creo que peca, en parte, de lo mismo: durante el principio de la narración abundan discursillos filosóficos bastante dogmáticos, cerrados y sin demasiados contrastes que ponen de manifiesto el pensamiento de de la joven, en su particular proceso de transición y maduración. Sin embargo, cuando conoce a Sekioz, se vuelve escéptica respecto a sus pensamientos y a partir de entonces se vuelve más abierta: transciende su existencia (o si más no, es inducida a un estado constante de cambio y transición que lo pretende).

Otro de mis relato con similitudes con la película es una leyenda, en tanto en cuanto la historia se va cortando y continua por las diferentes ramificaciones a medida que avanza la trama, del mismo modo que algunas de las vidas posibles de Mr. Nobody se estancan por su muerte o su vacío existencial, continuando por las vías restantes. Y reconozco que uno de los puntos fuertes del film son estas transiciones, que se suceden sin mayor esfuerzo, con una aceptable planificación y desarrollo que hace al conjunto asumible.  

1 comentario:

  1. Me encantó esta película, creo que Christophe Beaucarne hizo un trabajo fantástico con la fotografía la dirección de arte tambien me sorprendio bastante, creo que hicieron una hermosa película visualmente hablando y la trama es fantástica.

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El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.